5.2—Los productos genéticamente modificados no afectan el movimiento de los genes a la bacteria


Las plantas genéticamente diseñadas no promueven el movimiento de genes de plantas a bacteria.

Vease alegatos falsos de La Ruleta Genética al final de la página.

Análisis de la comunidad experta científica

Los experimentos con cultivos transgénicos y bacteria han demostrado que es casi imposible que los genes se movilicen de una planta transgénica a bacteria. De hecho, dicha transferencia no se ha detectado después de muchos años de búsqueda de parte de los científicos. Muchos cultivos transgénicos contienen ADN bacteriano que podría, teóricamente, permitir una transferencia génica desde las plantas al intestino o bacteria de suelo a muy bajas frecuencias. No obstante, eso requiere que el ADN de la bacteria receptora tenga una similitud genética significativa. En la práctica, ya debería llevar el gen en cuestión. La posibilidad de que un plásmido completo (un mini-cromosoma bacteriano auto-replicador que se inserta en algunas construcciones GM) se transfiera a una bacteria intestinal es extremamente remota. El temor de que los herbicidas ingeridos desarrollen una ventaja selectiva hacia la bacteria intestinal hipotética que adquiere una resistencia a los herbicidas como consecuencia del ADN de una planta transgénica es absurdo. Las concentraciones de herbicida en nuestros intestinos crearían consecuencias más serias para la salud que la transferencia génica horizontal.

Vease también

Sección 5.8. Los genes podrían transferirse de la bacteria a la boca o garganta.

1. Un aumento en la tasa de movimiento de ADN en plantas genéticamente modificadas es puramente especulativo. El movimiento mejorado no se ha detectado en la práctica.

Tal como La Ruleta Genética especula sobre los diversos riesgos hipotéticos, la idea que la ingeniería genética ha aumentado enormemente la posibilidad de movimiento de genes desde la planta a la bacteria es pura especulación. Se ha investigado detalladamente el movimiento génico de plantas a bacteria y no se ha detectado. Los expertos científicos pueden crear condiciones artificiales y deliberadas para hacer que ocurra (Nielsen et al. 2000). Esta condición se denomina rescate de marcadores y no son probables en la naturaleza excepto en bacteria que porte el gen que se está transfiriendo. Varios paneles de expertos científicos han considerado el tema dentro del contexto del movimiento de genes resistentes a antibióticos desde y hacia la bacteria y han llegado a la conclusión de que dicho movimiento génico es un evento de baja frecuencia y muy improbable (podría ocurrir una vez en cada 100,000,000,000,000,000 bacteria expuesta a una planta transgénica). Jeffrey Smith no informa al lector sobre las conclusiones de estos expertos (Bennett et al. 2004, Ramessar et al. 2007, van den Eede G et al. 2004). Smith tampoco menciona que los genes resistentes a antibióticos ya están tan difundidos en la naturaleza que el hecho de que una planta adquiera un ocasional gen resistente por bacteria no tendría ninguna consecuencia – el E.coli y otra bacteria que se encuentra en el intestino humano ya portan genes resistentes a antibióticos (Calva et al. 1996, Berche 1998).

2. No es inaudito que los genes bacterianos estén presentes en plantas.

Uno de los mecanismos que, según Smith, causa altas tasas de movimiento génico de plantas a bacteria, es el desarrollo por la ingeniería genética de genomas de planta con cortos  segmentos de ADN bacteriano. La presencia de estos segmentos de ADN establece regiones en donde hay una similitud de ADN entre bacteria y plantas. Dicha similitud podría, teóricamente, aumentar el consumo de genes de planta por bacteria porque podría ayudar la inserción de ADN en los cromosomas bacterianos. Pero Smith ignora el hecho de que la presencia de ADN bacteriana dentro del genoma de la planta ya ocurre en la naturaleza. Por ende, no hay ningún precedente radical con plantas artificialmente transgénicas que tengan secuencias de ADN que se asemejan al ADN bacteriano. La bacteria denominada Agrobacterium tiene mecanismos especializados para insertar el ADN bacteriano a los cromosomas de la planta. Los genes provenientes de esta bacteria ya han sido descubiertos en la planta del tabaco (Dröge et al. 1998). Por muchos años, hemos sabido que los genes se desplazan a tasas bajas entre organismos disimilares (medido a lo largo del tiempo evolutivo; Keeling y Palmer 2008). Sea que la ingeniería genética promueva más movimiento génico es un tema que no ha sido comprobado y que podría debatirse.

3. Las autoridades regulatorias de la salud imponen límites sobre los posibles niveles de herbicidas en los alimentos, así no pueden ser tan efectivos en seleccionar bacteria tolerante a herbicidas en el intestino.

Smith correctamente menciona que los antibióticos pueden promover movimiento génico entre la bacteria del intestino. Luego, presenta el argumento ilógico de que las  herbicidas en los alimentos también aumentan el movimiento génico entre la bacteria de los intestinos debido a que se pueden clasificar como sustancias similares a antibióticos. El riesgo de que los herbicidas actúen como antibióticos en el intestino es insignificante en comparación con los efectos mayores del abuso de antibióticos  en la medicina y la cría de animales.  De hecho, un aspecto desafortunado que resulta de enfocar la atención pública  al riesgo insignificante que representa la resistencia antibiótica como consecuencia de plantas genéticamente modificadas, es que le resta atención al tema del gran riesgo que presenta la bacteria patogénica resistente a antibióticos causado por el uso irresponsable de antibióticos. La causa principal de la rápida propagación de la  resistencia antibiótica no son genes resistentes a antibióticos – ya están extensamente diseminados en la naturaleza – sino el derroche y el uso indiscriminado de antibióticos por los seres humanos.

4. La auto replicación de genes de plantas en bacteria es improbable.

La Ruleta Genética supone que se vuelvan a desarrollar plásmidos (los plásmidos son mini-cromosomas circulares que se encuentran en bacteria) si el ADN de una planta transgénica  accidentalmente se transfiere a la bacteria del intestino. Smith también postula incorrectamente que esta re-formación de plásmidos circulares puede ocurrir fácilmente cuando, en realidad, es altamente improbable. El ADN transgénico en plantas no es circular y la baja probabilidad de que se vuelvan a formar círculos de ADN es una barrera que hace el desarrollo de ADN transgénico auto-replicador en bacteria altamente improbable (Bennett et al. 2004). En algunas instancias, el ADN genéticamente diseñado en la planta no contienen secuencias de plásmidos como parte del diseño – denominado origen de replicación – que se requiere para formar un plásmido verdadero y no puede, de ninguna manera,  volver a formar plásmidos circulares en bacteria.

5. Los riesgos de que se transfiera ADN transgénico de la planta son mínimos en comparación al tránsito actual y real de movimiento génico resistente a antibióticos entre bacteria.

Las rutas actuales de movimiento génico representan un riesgo mucho más probable que los eventos poco probables que menciona Smith.  La Ruleta Genética correctamente menciona que el intestino de los humanos en un “punto caliente” para la transferencia entre especies. Hay una certeza científica que los genes normalmente se desplazan en frecuencias detectables entre distintas especies de microbios en el intestino. Pero La Ruleta Genética  no menciona que los genes frecuentemente se mueven entre bacteria distante en otros ambientes, los cuales son un reservorio de genes resistentes a antibióticos que pueden transferirse a la bacteria del intestino. Hay un array amplio y diverso de genes resistentes a antibióticos genéticamente móviles en la bacteria del suelo. Los genes se mueven entre reinos en el plancton oceánico en grande escala. Se sabe que multitudes de virus y otros agentes que portan genes entre distintas especies son activos en estos ambientes distintos. Estas son fuentes comprobadas de genes novedosos para la bacteria que opacan las transferencias génicas no detectables, un tema sobre el cual especula  La Ruleta Genética (Bennett et al.; 2004; D’Costa et al. 2007; Demanèche et al. 2008; Dröge et al. 1998; Gladyshev et al.2008; Keeling , Palmer 2008; van den Eede et al. 2004).

Referencias

Berche P (1998). Les plantes transgéniques et la resistance aux antibiotiques. Méd Thérap 4:709- 719

Bennett PM et al., Working Party of the British Society for Antimicrobial Chemotherapy (2004). An assessment of the risks associated with the use of antibiotic resistance genes in genetically modified plants: Report of the Working Party of the British Society for Antimicrobial Chemotherapy. J Antimicrob Chemother. 2004 Mar;53(3):418-31. Epub 2004 Jan 28.”…the argument that occasional transfer of these particular resistance genes from GM plants to bacteria would pose an unacceptable risk to human or animal health has little substance. We conclude that the risk of transfer of AR genes from GM plants to bacteria is remote, and that the hazard arising from any such gene transfer is, at worst, slight.”

Calva, JJ, Sifuentes-Osornio J, Cer´on C (1996). Antimicrobial resistance in fecal flora: longitudinal community-based surveillance of children from urban Mexico. Antimicrob Agents Chemotherapy 40:1699–1702

Demanèche S, Sanguin H, Poté J, Navarro E, Bernillon D, Mavingui P, Wildi W, Vogel TM, Simonet P (2008). Antibiotic-resistant soil bacteria in transgenic plant fields. Proc Natl Acad Sci U S A. 105(10):3957-62. “Our results indicate that soil bacteria are naturally resistant to a broad spectrum of beta-lactam antibiotics… These high resistance levels for a wide range of antibiotics are partly due to the polymorphism of bla genes, which occur frequently among soil bacteria. The blaTEM116 gene of the transgenic maíz Bt176 investigated here is among those frequently found, thus reducing any risk of introducing a new bacterial resistance trait from the transgenic material.”

D’Costa VM, Griffiths E and Wright GD (2007). Expanding the soil antibiotic resistome: exploring environmental diversity. Curr Opin Microbiol. 10(5):481-9. Hay creciente evidencia que la bacteria que vive en el ambiente (e.g. el suelo) es resistente a múltiples medicamentes. Según la investigación reciente, hay una densidad inesperada de genes resistentes en el ambiente.

Dröge M, Pühler A and Selbitschka W (1998). Horizontal gene transfer as a biosafety issue: A natural phenomenon of public concern. Journal of Biotechnology 64:75-90

Gladyshev EA, Meselson M and Arkhipova IR (2008). Massive horizontal gene transfer in bdelloid rotifers. Science 320:1210-1213. Movement of genes across kingdoms in the ocean. You are what you eat.

Keeling PJ, and Palmer JD (2008). Horizontal Gene Transfer in Eukaryotic Evolution. Nature Reviews Genetics 9:605-618. El estado actual sobre el movimiento génico entre las distintas especies – por ejemplo entre distintas plantas que no están relacionadas del todo entre sí – ha ocurrido varias veces durante la evolución de distintos organismos.

Nielsen KM, van Elsas JD and Smalla K (2000). Transformation of Acinetobacter sp. Strain BD413(pFG4ΔnptII) with transgenic plant DNA in soil microcosms and effects of kanamycin on selection of transformants. Applied and Environmental Microbiology 66, 1237–42.

Ramessar K, Peremarti A, Gómez-Galera S, Naqvi S, Moralejo M, Muñoz P, Capell T and ChristouP (2007). Biosafety and risk assessment framework for selectable marker genes in transgenic crop plants: a case of the science not supporting the politics. Transgenic Res. 16(3):261-80. “Our conclusion, supported by numerous studies, most of which are commissioned by some of the very parties that have taken a position against the use of antibiotic selectable marker gene systems, is that there is no scientific basis to argue against the use and presence of selectable marker genes as a class in transgenic plants.”

Schlüter K Schlüter K, Fütterer J and Potrykus I (1995). ‘Horizontal’ gene transfer from a transgenic potato line to a bacterial pathogen (Erwinia chrysanthemi) occurs—if at all—at an extremely low frequency. Biotechnology 13:1094–8.

van den Eede G, Aarts H, Buhk HJ, Corthier G, Flint HJ, Hammes W, Jacobsen B, Midtvedt T, van der Vossen J, von Wright A, Wackernagel W and Wilcks A (2004). The relevance of gene transfer to the safety of food and feed derived from genetically modified (GM) plants. Food and Chemical Toxicology 42:1127–1156

La Ruleta Genética falsamente alega:

El diseño de los transgenes facilita su transferencia a la bacteria intestinal.

1. Los genes naturalmente se transfieren entre especies y reinos, pero no es común.

2. Los cultivos GM están especialmente adaptados para superar los retos de la naturaleza de esta transferencia.

3. Las secuencias cortas bacterianas y residuos más altos de herbicida podrían, por ejemplo, aumentar significativamente la tasa de transferencia.

4. Por ende, los transgenes podrían movilizarse rápidamente de alimento GM al ADN de la bacteria intestinal.

Jeffrey Smith menciona que los  genes se pueden transferir entre especies y hasta entre reinos biológicos naturalmente y enfatiza los posibles problemas que podrían ocurrir por el movimiento génico de los alimentos a la bacteria intestinal. Smith alega que los cultivos genéticamente diseñados podrían aumentar enormemente la tasa de movimiento génico de la planta a bacteria y que el herbicida en la dieta proveniente de plantas genéticamente modificadas tolerantes a herbicidas, promueve la proliferación de bacteria resistente a herbicidas en el intestino.

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